martes, 2 de abril de 2013

SUFRIR O DISFRUTAR

Me hago una pregunta después de  casi un año y medio sin poder salir con la bici y tras este fin de Semana Santa, en el que hemos cogido la bici sábado y domingo.

Mi pregunta es la siguiente ¿Quién sufre o disfruta más con la bici?

Después de este fin de semana en el que el sábado nos fuimos a Ricla y el domingo a Rodanas, no tengo muy claro quien sufre más con la bici.

Puede ser que sean los que como dice un “biciclista”, sean los flojos, que suelen ir delante esperando al grupo y a veces puede ser que se casen de ir medio gas.

También puede ser que sean los fuertes, que normalmente no hacemos más que ver cascos, por no decir otras cosas, como es mi caso(MENOS TORTILLA Y MAS ZAPATILLA).

Puede que sufran los que cuesta arriba, se les va frenando la bici y es imposible coger a los que van por delante, que a su vez,  igual sean estos  al tener que subir y esperar un rato en el alto del repecho.

Podría ser que sufran los que cuando termina una bajada tienen que esperar al final a los que vienen por detrás.

Algunos pueden sufrir cuando paramos en el almuerzo, como este fin de semana en La Gallega y nos pongan de ensalada unas judías blancas con sus guindillas, y unas vinajeras para el café (el que quiera saber cómo son las vinajeras tendrá que sufrir con nosotros en la bici). Se puede sufrir, como en Rodanas el domingo, al no tener estas ensaladas como en la Gallega. Otros sufrirán cuando nos echamos los tubos al terminar la jornada.

Se puede sufrir cuando vemos que se acerca la hora de comer en casa la suegra.
Unos sufrirán al terminar de barro y agua hasta arriba y otros por no mojarse.

Pero el que escribe os puede asegurar una sola cosa, que no puedo evitar emocionarme al escribir estas palabras, cuando más se sufre es cuando uno está en casa domingo tras domingo, sin salir con la bici y los que es más importante, sin poder salir con todos vosotros.

Quien disfruta más con la bici, pues yo os aseguro que disfruto sufriendo todo lo que se puede sufrir a vuestro lado y viendo como otros componentes del club salen por su cuenta y nos cruzamos por los caminos de nuestro monte de Lumpiaque.

Hoy cambiare mis fotos y mi saludo, no me queda más remedio.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS Y MIL GRACIAS